Parte 11 y final: Se sacó la chaucha y el peso!!!
El esfuerzo ya estaba hecho, fueron más de 1.000 kilómetros y casi 100 horas de entrenamiento, con fondos, subidas, fartleks e intervalos. Todo esto debía plasmarse en la gran fiesta, la que estuve buscando por un año y que tenía que ser mi gran revancha y la gran coronación de todo un proceso para convertirme sí o sí en maratonista. El sábado fui a buscar mi kit de competición, el que comprendía una polera técnica, el dorsal y otros objetos como barras de proteína, gel, el clásico llavero de fideos y un pocillo de caracoquesos instantáneo. También había que sacarse la clásica foto junto al plano de la carrera y allí apareció Claudita, una de las compañeras del club que nos acompañó en Viña del Mar y en Maule. Un gran abrazo porque hacía tiempo que no nos encontrábamos en entrenos y en ruta. Esta vez iba por sus 21K en Santiago. Luego, hice la fila para estampar mi polera técnica, la cual iba a agregar la frase de que había conseguido la chaucha y el peso. Una sorpresa para mostrar que...