Parte 4: La gran gesta de Viña del Mar
Ya fuera de lo conseguido en Maule, donde pude aguantar bastante un ritmo fuerte, claro que con inclinación negativa, había que poner el foco para lo que se venía en Viña del Mar. El último largo previo a esta carrera comprendía hacerlo con 18 kilómetros, ya con sensaciones en torno a lo que debía ser la competencia. Sin embargo, opté por hacerlo más suave, con pulsaciones bajas y a un ritmo tranquilo, acompañando a las "roomies" -Shole, Gisse y Clau- que estaban conmigo ese día y que prefirieron, al igual que yo, hacer el largo por estos lados, considerando que la mayoría del equipo estuvo en Viña del Mar. Nos juntamos temprano, ya que el calor de esa fecha (octubre) estaba haciendo mella. Nos juntamos en el Cerro San Cristóbal y partimos en dirección a la Costanera, camino a lo que denominamos "El Muro". Lo que sí, alcanzamos a hacer los 9 kilómetros de subida. Cada uno a su ritmo, aunque en mi caso, iba más pausado. Se trabajó todo lo relacionado a la estrategia...